El precio viene de una caída impulsiva desde máximos y actualmente se encuentra reaccionando sobre una zona clave de demanda, coincidente con la EMA 200 en temporalidad 3H, un nivel que suele actuar como soporte dinámico en estructuras de continuación.

Tras el impulso bajista, el mercado entra en una fase de absorción y lateralización, lo que sugiere que la presión vendedora perdió fuerza y que el precio está decidiendo si construir un rebote técnico o continuar el movimiento. La entrada se basa en esta reacción estructural, con un riesgo bien definido y un objetivo que busca capturar el desequilibrio dejado en la caída.