“La tóxica que siempre promete cambiar… y vos le creés” 🤬🤬🤬
¿Cuántas veces te traicionó tu pareja… y cuántas la perdonaste?
Y de todas esas, decime la verdad: ¿hoy sos feliz?
Porque vea pues… esto es igualito al mercado de futuros.
Uno llega ilusionado, se enamora, ve dos velas verdes y ya está pensando en sentar cabeza, presentar a la familia y hasta escoger cortinas.
Y ¡pum!
Machetazo en la cabeza.
El mercado te quita todo, te deja mirando el techo y diciendo “¿por qué a mí?”.
Pero no pasan ni cinco minutos y ahí estás otra vez, rogándole a una vela por una oportunidad más.
“Prometo poner stop”, “ahora sí gestiono riesgo”, “esta vez es diferente”.
¿Y qué pasa?
Tres patadas en el trasero, pantalones abajo y llore mijo… tome pa’ que lleve.
Entonces te jurás que no volvés, que esa tóxica no es pa’ vos, que ahora sí aprendiste.
Al otro día… otra vez a sus pies.
Y adiviná qué:
te vuelve a bajar los pantalones sin anestesia.
Así son las relaciones… y así es el trading.
Hay gente que a la primera dice:
“Esto no es pa’ mí, chao y hasta nunca”.
Otros se quedan, aguantan y dicen que son felices.
Otros aceptan la vaina tal como es y pasan la vida renegando.
Y están los que todos los días se preguntan:
“¿Yo por qué sigo aquí?”
Ahora la pregunta incómoda es pa’ vos:
Después de todo lo que estás viviendo en este mundo cripto…
¿qué decisión tomaste o vas a tomar?
¿Seguro que esa es?
Porque este trabajo es duro, hermano.
Aquí toca piel de hipopótamo, gruesa y resistente.
Cabeza fría, corazón apagado…
y mucho $POWER pa’ levantarse todos los días y volver a la pantalla.
El mercado no te debe amor.
Vos decidís si seguís en la relación…
o si por fin aprendés a operarla.
Metele actitud y $POWER a este trabajo. Éxitos