Bitcoin se encuentra actualmente en una fase de acumulación bien definida, que se viene desarrollando desde el mes de noviembre. Durante este periodo, el precio ha respetado con bastante precisión zonas clave de soporte y resistencia, lo que indica que el mercado está en un proceso de equilibrio entre oferta y demanda, más que en una tendencia impulsiva. La zona inferior de soporte ha funcionado como área de absorción, mientras que las resistencias superiores han contenido repetidamente cualquier intento de expansión alcista.

Un elemento relevante es que, dentro de esta estructura, BTC ha intentado construir máximos progresivamente más altos, lo que en condiciones normales podría interpretarse como una señal de fortaleza y una posible antesala de ruptura al alza. Sin embargo, cada intento de subida más agresiva ha sido rápidamente reprimido por ventas, lo que sugiere la presencia de oferta institucional o distribución en niveles altos. Este comportamiento refleja un mercado donde el interés comprador existe, pero aún no es suficiente para dominar el flujo vendedor.

En el corto plazo, el precio se mueve dentro de un canal ascendente, actuando más como un rebote técnico que como una tendencia sólida. Mientras BTC continúe dentro de este canal, el escenario permanece neutral, pero la incapacidad de romper resistencias clave con volumen incrementa la probabilidad de que este movimiento sea correctivo. Si el precio pierde la base del canal actual, el escenario más probable sería un movimiento bajista hacia zonas de soporte previas, donde el mercado podría buscar nuevamente liquidez antes de definir una dirección clara.