La alta volatilidad en los mercados de oro y plata a principios de 2026, con precios alcanzando máximos históricos debido a incertidumbres geopolíticas, ha impulsado el volumen de transacciones, superando los $1.300 millones en contratos, pero generando correcciones bruscas. Los tokens vinculados a estos metales, parte del auge de los RWA (Activos del Mundo Real), han visto un crecimiento exponencial y aumentos de valor de mercado del 14.96%. Sin embargo, la volatilidad subyacente aumenta el riesgo de pérdidas rápidas y la exposición a la seguridad de la cadena de bloques.

Impacto de la Volatilidad en Metales y sus Tokens (RWA)

Altos Máximos y Correcciones: El oro superó los $5,300 por onza y la plata los $100 a principios de 2026, con rápidas fluctuaciones que implican riesgos para estrategias de corto plazo.

Tokens (Oro/Plata Digital): Los tokens que representan metales preciosos han experimentado un aumento en su valor total de mercado, reflejando el auge de la tokenización. No obstante, se ha observado que la volatilidad de estos tokens puede ser similar a la de las criptomonedas, no actuando siempre como un refugio seguro a corto plazo.

Volatilidad Superior en Plata: La plata suele ser más volátil que el oro, funcionando como un metal industrial y de inversión, lo que intensifica el riesgo de sus tokens.

Riesgos Específicos de Tokens: La volatilidad está acompañada de riesgos de manipulación de precios, dependencia de plataformas centralizadas y posibles vulnerabilidades de seguridad tecnológica.

Cambio de Paradigma: A pesar de la volatilidad, el oro y la plata siguen siendo considerados activos refugio fundamentales, operando bajo un "régimen de activos duraderos" donde la demanda de oro digital crece ante la incertidumbre económica.

Los inversores en tokens de metales preciosos deben ser conscientes de que, si bien ofrecen la ventaja de la inmediatez y accesibilidad, no están exentos de la volatilidad, y a veces, riesgos mayores que el metal físico. #PreciousMetalsTurbulence