El año 2026 marca el punto de inflexión donde los Activos del Mundo Real (RWA) han dejado de ser una promesa para convertirse en una economía de trillones. El token DUSK se encuentra en el epicentro de esta transformación. A diferencia de otros tokens de utilidad, DUSK actúa como el combustible para la emisión y gestión de valores digitales. Este artículo resalta cómo el protocolo Piecrust, el motor de contratos inteligentes de la red, permite que bonos y acciones se negocien con liquidación instantánea. La relevancia del token radica en su escasez programada y en la demanda constante generada por las empresas que necesitan pagar tasas de red para mantener sus activos tokenizados. En 2026, poseer DUSK es equivalente a poseer una fracción de la infraestructura sobre la cual se está reconstruyendo el mercado de valores global, eliminando a los intermediarios tradicionales y reduciendo costos operativos en más del 60%.@Dusk #dusk $DUSK .



