Si uno mira el gráfico de XPL sin prejuicios, la sensación no es de caos, sino de tensión contenida. No está explotando, pero tampoco está cayendo. Está como en ese momento en el que el mercado parece preguntarse: “¿vale la pena apostar más por esta moneda o no?”.

En las últimas velas se ve algo interesante: cada caída es relativamente corta y cada subida, aunque no espectacular, es consistente. Eso suele indicar que hay compradores esperando oportunidades. No es euforia, es paciencia. Y en cripto, la paciencia suele ser una señal más fuerte de lo que parece.
Las medias móviles muestran que el precio está peleando con niveles clave, lo que normalmente significa que la moneda está en una fase de acumulación.
Es decir, no hay una salida masiva de capital, sino un movimiento más estratégico: algunos venden, otros compran, pero nadie abandona el barco del todo. Cuando eso pasa, muchas veces el mercado está preparando el siguiente movimiento.
Lo que se puede esperar de XPL, en líneas generales, no es un “boom” inmediato, sino un escenario más realista:
si el mercado general acompaña y XPL rompe ciertas resistencias, puede entrar en una fase de subida más clara.
Si no lo logra, probablemente se quede en un rango lateral durante un tiempo, consolidando precio antes de decidir su dirección.
Dicho en palabras simples:
XPL ahora mismo no es una token de locura, es una moneda de construcción.
#plasma @Plasma $XPL

