La escritura del Valle del Indo sigue siendo uno de los mayores enigmas de la arqueología. Durante más de un siglo, miles de inscripciones en sellos y tablillas han resistido todos los intentos de desciframiento. Lo que la inteligencia artificial está empezando a mostrar no es una traducción literal, sino un patrón inquietante: los símbolos parecen comportarse más como un sistema de signos estructurados que como un lenguaje humano convencional.

Lo que sabemos hasta ahora

Civilización avanzada: Entre 2600 y 1900 a.C., el Valle del Indo (actual Pakistán e India) tuvo ciudades planificadas como Mohenjo-Daro y Harappa, con drenajes, comercio estandarizado y pesos uniformes.

Escritura indescifrable: Más de 500 símbolos han sido hallados, pero no existe un texto bilingüe (como la Piedra Rosetta para los jeroglíficos) que permita comparaciones.

IA en acción: Algoritmos de aprendizaje automático están analizando la frecuencia y secuencia de los signos. Los resultados sugieren que no siguen las reglas típicas de un idioma fonético, sino que podrían ser un sistema de notación, quizá administrativo o ritual.

¿Por qué es inquietante?

Si no es un lenguaje humano, la escritura del Indo podría ser un código simbólico usado para comercio, religión o control social.

Esto implicaría que una de las civilizaciones más grandes de la antigüedad no dejó un idioma escrito como tal, sino un sistema de registro.

Cambia la forma en que entendemos la transmisión cultural: quizá la comunicación oral era dominante y los símbolos eran solo auxiliares.

El debate abierto

Algunos expertos creen que la IA está revelando que la escritura del Indo nunca fue un idioma completo, sino un sistema de símbolos funcionales. Otros sostienen que aún podría ser un lenguaje perdido, pero con una estructura radicalmente distinta a las conocidas.