En mi artículo anterior, discutimos cómo la Ley ha servido más como una herramienta para el castigo que para el progreso social. Sin embargo, hay una consecuencia directa de esta "trinchera" que afecta el bolsillo y la autonomía de cada ciudadano: la barrera que el sistema impone a la libertad económica.
La Ley como un Freno, No un Impulso
En física, sabemos que la fricción consume energía que debería ser utilizada para el movimiento. En la economía brasileña, la Ley a menudo actúa como esta fricción constante. Mientras el sistema se ocupa de castigar a individuos específicos en espectáculos mediáticos, la burocracia normativa protege a grandes monopolios y sofoca al pequeño empresario.