El interés de Jeffrey Epstein en Bitcoin y las criptomonedas tempranas ha generado numerosas especulaciones, especialmente tras la liberación de documentos judiciales por el Departamento de Justicia de EE.UU. Estos archivos, que incluyen correos electrónicos y registros financieros, revelan que el financista condenado —quien murió en 2019— mostró atención a Bitcoin desde etapas muy tempranas, aunque no hay evidencia creíble de que participara directamente en su creación.
Interés temprano documentado en Bitcoin
Los documentos indican que Epstein ya discutía Bitcoin en correos electrónicos alrededor de **2011**, poco después de que la criptomoneda comenzara a ganar tracción pública. En un correo de junio de 2011, describió a Bitcoin como una "idea brillante pero con graves defectos", lo que demuestra que había analizado la tecnología con cierto detalle.
Importante aclaración: Circulan en redes sociales supuestos correos de 2008 (el año del whitepaper de
$BTC ) en los que Epstein menciona a "Satoshi Nakamoto" como un seudónimo "útil" o habla de un "proyecto Bitcoin" como una "mina de oro digital". Estos correos son falsificaciones (doctored emails), según verificaciones de medios como France 24 y análisis forenses de los archivos oficiales. No aparecen en los documentos liberados por el Departamento de Justicia, y contienen inconsistencias como dominios que no existían en 2008 o formatos que no coinciden con el estilo real de Epstein. No existe prueba de que Epstein fuera Satoshi Nakamoto ni de que tuviera conocimiento privilegiado del proyecto en su origen (octubre 2008).
Inversiones confirmadas en el ecosistema crypto
A partir de 2014, Epstein realizó inversiones concretas en empresas relacionadas con Bitcoin y criptomonedas:
- Coinbase: Epstein invirtió aproximadamente 3 millones de dólares en la ronda Serie C de Coinbase (2014-2015), cuando la empresa valía alrededor de 400 millones. La introducción vino de Brock Pierce (cofundador de Tether y figura clave en crypto temprano), quien actuaba como asesor. La participación representaba menos del 1% de la compañía en ese momento. Posteriormente, parte de esa posición se vendió en 2018 por alrededor de 15 millones de dólares a través de un fondo asociado. Coinbase se convirtió en una de las mayores exchanges del mundo y cotiza en bolsa desde 2021.
- Blockstream: Epstein participó indirectamente en la ronda semilla de Blockstream (empresa enfocada en infraestructura técnica de Bitcoin, como sidechains y desarrollo de protocolo) a través de un fondo ligado a **Joi Ito**, exdirector del MIT Media Lab. La inversión fue de alrededor de 500.000 dólares (aumentada desde una asignación inicial menor). Adam Back (CEO de Blockstream y cypherpunk reconocido) confirmó que el fondo de Ito se deshizo de la participación poco después por "conflicto de intereses y otras preocupaciones". No hay vínculo financiero directo ni continuo entre Epstein y Blockstream.
Conexiones a través del MIT Media Lab y Joi Ito
Uno de los vínculos más destacados es con Joi Ito, quien dirigió el MIT Media Lab durante años. Epstein donó sumas significativas al laboratorio (más de 525.000 dólares dirigidos específicamente a iniciativas de moneda digital), lo que ayudó a financiar la Digital Currency Initiative (DCI) del MIT, que apoyó desarrollo y investigación en Bitcoin y blockchain. Ito actuó como puente para algunas inversiones de Epstein en crypto, incluyendo Blockstream.
Estas relaciones generaron controversia: en 2019, tras revelaciones periodísticas, Ito renunció a su cargo en medio de críticas por aceptar fondos de un delincuente sexual convicto. El MIT realizó investigaciones internas y reconoció errores en la gestión de donaciones de Epstein.
Teorías de conspiración y especulaciones
La combinación de estos hechos —interés temprano, inversiones selectivas y red de contactos influyentes— ha alimentado teorías en línea:
- Sugerencias de que Epstein acumuló grandes cantidades de Bitcoin en billeteras anónimas en los inicios.
- Dudas sobre su muerte en 2019 (suicidio oficial, pero con irregularidades en la vigilancia carcelaria que generan especulaciones de "muerte falsa").
- Comparaciones humorísticas o conspirativas (como parecidos faciales con Andrew Jackson en el billete de 20 dólares).
Sin embargo, no hay evidencia verificable que sustente una participación directa en la creación de Bitcoin ni control significativo sobre su desarrollo. Bitcoin fue diseñado como un sistema descentralizado precisamente para resistir influencias centralizadas de individuos o entidades poderosas.
Reflexión final
Los documentos muestran que Epstein, con su olfato para oportunidades financieras y contactos en élites tecnológicas y políticas, se posicionó tempranamente en el ecosistema crypto, principalmente como inversor oportunista. Su presencia refleja cómo capital de origen controvertido (a veces llamado "capital gris") fluyó hacia tecnologías emergentes en sus primeras etapas. Aun así, la narrativa de que Epstein "creó" o "controló" Bitcoin carece de respaldo factual y se basa mayormente en exageraciones y desinformación viral.
Estas conexiones invitan a reflexionar sobre la opacidad en las primeras rondas de financiación crypto y la necesidad de mayor transparencia en el ecosistema, sin caer en especulaciones sin fundamento.
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