A partir del 15 de enero de 2026, XRP (Ripple) se negocia alrededor de la zona de 2,09-2,15 dólares con señales técnicas a corto plazo mixtas y una consolidación cerca del nivel crítico de apoyo de 2,00 dólares, mostrando presión bajista y señales emergentes de sobreventa que podrían impulsar un rebote si los compradores intervienen; los últimos titulares indican una ligera corrección vinculada a retrasos regulatorios (como el ajuste del proyecto de ley del Senado), mientras que el fortalecimiento general del mercado de Bitcoin y otras criptomonedas eleva ligeramente el sentimiento hacia XRP. � Las previsiones de los analistas oscilan entre una evolución neutral/ligeramente bajista a corto plazo, con XRP posiblemente manteniéndose en un estrecho rango alrededor de los precios actuales, hasta un leve alza hacia unos 2,35-2,50 dólares si se supera la resistencia, con escenarios a largo plazo que apuntan a objetivos más altos (por ejemplo, medio plazo unos 3,50-4 dólares o incluso unos 8 dólares a finales de 2026) impulsados por flujos institucionales, ETFs y catalizadores de adopción — aunque tales resultados no están garantizados. � Los riesgos incluyen la dependencia de XRP respecto al sentimiento general del mercado de criptomonedas, la incertidumbre regulatoria y la resistencia técnica que se avecina, lo que significa que una caída por debajo de los niveles clave de apoyo podría profundizar las pérdidas, mientras que las posibilidades futuras dependen de tendencias macroeconómicas, claridad legal y una adopción real que se traduzca en crecimiento de precios