Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAOs) están reescribiendo cómo las comunidades interactúan con los proyectos — y lo que es más importante, cómo ganan. Se acabaron los días en que solo los desarrolladores o inversores daban forma a los ecosistemas cripto. Hoy, incluso un solo voto de DAO puede tener poder financiero.
¿Qué está cambiando?
Las DAOs recompensan la participación. Votar sobre propuestas, contribuir con comentarios o apostar tokens de gobernanza ya no se trata solo de “influencia” — se trata de ganar rendimiento y recompensas por ayudar a guiar el futuro del proyecto.