En la arena implacable y de alta energía del comercio de criptomonedas, donde las fortunas se forjan en las llamas de la volatilidad y se pierden en momentos de vacilación, existe una señal sutil que a menudo escapa a la atención del estruendoso rebaño. No es una barra masiva y ruidosa de verde que anuncia un rally con fanfarria. Ni es un aterrador desplome de rojo que señala la capitulación. Es algo mucho más sutil, casi susurrando entre el ruido. Aparece cuando el mercado está cansado, cuando los osos han agotado su munición y los toros están saliendo tentativamente de las sombras. Esta señal es una pequeña vela compacta con un cuerpo diminuto y sombras largas y simétricas: una representación visual de un mercado que toma un profundo respiro antes de un movimiento decisivo. Se conoce como el Giro Alcista. Para los no iniciados, parece un momento de insignificancia. Pero para el trader maestro, es el "punto de pivote silencioso", el punto geométrico preciso donde el impulso de un colapso se disuelve y el potencial para una enorme explosión ascendente comienza a enrollarse.