Lo tradicional ha sido durante mucho tiempo la fuerza impulsora detrás del crecimiento global, incluyendo vivienda, infraestructura, energía y bienes públicos.
Sin embargo, a medida que suben las tasas de interés, el crédito se contrae y la demanda global crece, este método está mostrando signos de ineficiencia.
En economías tanto establecidas como emergentes, los desarrolladores y las instituciones están chocando contra un muro. El acceso al capital es lento, costoso y limitado por la geografía y las regulaciones. Como resultado, las empresas prometedoras se detienen y las brechas de oportunidades se agravan.
Un cambio sutil está ocurriendo en cómo se genera y se accede al valor a través de las fronteras. La tokenización está creciendo no como una moda, sino como una nueva capa de infraestructura para la banca global.