El cambio climático es una preocupación creciente, con muchos culpando
servidores por su alto consumo de energía. La investigación indica que un solo aviso de IA, incluso Chat-GPT, puede consumir energía equivalente a enfriar con una botella de agua, subrayando el impacto ambiental de estos sistemas. El reciente
en Los Ángeles, California, destaca estos desafíos. Es crucial abordar el uso de energía de los servidores de IA y explorar soluciones sostenibles, como centros de datos ecológicos, para ayudar a prevenir tales desastres en el futuro.