La mayoría de los stablecoins adquiridos fueron comprados por el Banco de Irán ya en la primavera del año pasado. Debido a las sanciones internacionales, los activos digitales se convirtieron en la única alternativa para la economía local a las transferencias bancarias transfronterizas, explicaron los analistas.
Anteriormente, el Banco Central de Irán enviaba los stablecoins adquiridos a la mayor bolsa de criptomonedas del país, Nobitex, para su intercambio y venta por la moneda local (rial). Después del ataque de hackers a Nobitex en junio de 2025, el regulador cambió su estrategia y comenzó a utilizar plataformas descentralizadas, realizando la conversión de activos y trasladándolos entre las redes de Ethereum y Tron, informaron especialistas de Elliptic.