Seamos honestos. La mayoría de las conversaciones sobre cripto me dejan con los ojos vidriosos. "Modular esto, monolítico aquello, capa de disponibilidad de datos..." Suena como un bingo de jerga técnica. Solía desplazarme rápidamente. Entonces, por accidente, me topé con una conversación sobre @walrusprotocol. Y por primera vez, una pieza de este rompecabezas encajó con un satisfactorio, casi humano, chasquido.
Esto es lo que no te dicen en los gráficos llamativos: las cadenas de bloques son ratones de almacenamiento. Tienen miedo de tirar cualquier cosa. Cada transacción, cada compra de moneda meme sin sentido, cada nota de prueba que envíes tiene que guardarse en algún lugar para siempre, por todos. Es como obligar a cada cartero del mundo a guardar una copia fotostática de cada carta que haya entregado, solo por si acaso alguien la pide. El sistema se está quejando bajo el peso de su propia memoria.