Noticias del periódico (Asia-Pacífico): El gobierno boliviano anunció que levantará la prohibición de Bitcoin y criptomonedas implementada en 2020. Las reservas totales de Bolivia, que incluyen dólares y oro, han vuelto a caer a los niveles de 2006-07. El gobierno de Bolivia busca aliviar la escasez de divisas provocada por la caída de las exportaciones de gas natural, la principal fuente de ingresos del país hasta 2021.
El presidente boliviano, Luis Arce, cree que las criptomonedas son la solución a los desafíos macroeconómicos de Bolivia.

Se informa que el Banco Central de Bolivia (BCB) permite el uso de activos virtuales a través de instrumentos de pago electrónico (EPI). El presidente del banco, Edwin Rojas, explicó que esta nueva normativa brindará canales de pago electrónico y herramientas para la compra y venta de activos virtuales. Pero Rojas destacó que la única moneda legal del país sigue siendo el boliviano, según la Ley N° 901 de 1986.
El anuncio oficial del Banco Central de Bolivia decía: "Los activos virtuales no son moneda de curso legal, no son efectivo y el público no está obligado a aceptarlos como medio de pago. Por lo tanto, los riesgos inherentes al uso y comercialización de estos activos correrán a cargo de los usuarios de estos bienes."
Para apoyar esta transformación, el banco también lanzó un programa de capacitación integral el 2 de julio para enseñar conocimientos relevantes sobre activos virtuales a todos los ámbitos de la vida. La primera fase está dirigida principalmente a periodistas de las principales ciudades.
Este trabajo asegura la difusión precisa de información pública sobre activos virtuales, incluidos sus aspectos conceptuales, características, aspectos regulatorios, seguridad y riesgos.
La iniciativa es parte de los esfuerzos más amplios del banco central de Brasil para aumentar la comprensión pública de las nuevas tecnologías financieras. Además, el banco central pretende apoyar la modernización económica del país.
El valor total de las reservas de Bolivia, incluidos el oro y los dólares estadounidenses, ha seguido disminuyendo durante la última década. Según datos del Banco Mundial, ahora ha vuelto a caer cerca de los niveles de 2006-2007.
Desde una perspectiva macroeconómica, levantar la prohibición de las criptomonedas puede atraer inversión extranjera a Bolivia, ya que las criptomonedas permiten transacciones rápidas y seguras en todo el mundo. La ausencia de restricciones cambiarias tradicionales puede alentar a los inversores individuales y corporativos a diversificar sus activos en mercados emergentes como Bolivia.
Además, Bolivia recibe importantes remesas de ciudadanos en el extranjero y, por lo tanto, se beneficiará significativamente. Las criptomonedas ofrecen una forma más rápida y económica de enviar dinero al país, reduciendo los costos de transacción. La adopción de criptomonedas también puede facilitar el desarrollo del comercio electrónico.
En la mayoría de los casos, las criptomonedas permiten a las empresas locales vender productos y servicios a nivel internacional sin las barreras del sistema bancario tradicional. Esto permitirá al país diversificar sus fuentes de ingresos más allá de las exportaciones de gas. En el contexto de inflación y devaluación de la moneda local, las criptomonedas pueden proporcionar una reserva de valor más estable. Esto protege los ahorros de los ciudadanos y aumenta la confianza en el sistema financiero.
Sin embargo, es importante señalar que la inesperada liberalización de las criptomonedas por parte del país podría generar importantes riesgos sistémicos. La volatilidad de las criptomonedas puede alterar la balanza de pagos, ya que las fluctuaciones repentinas en su valor pueden afectar las reservas internacionales y la estabilidad del tipo de cambio. Además, la adopción masiva de criptomonedas requiere un marco regulatorio sólido para evitar perturbaciones en los mercados crediticios.
Estos problemas podrían reducir la confianza en el sistema bancario tradicional y debilitar la capacidad de los bancos para otorgar préstamos. Esto puede limitar el acceso al crédito para empresas y consumidores, obstaculizar la recuperación económica, aumentar la incertidumbre financiera y, por tanto, exacerbar la crisis económica.
En última instancia, todo dependerá de cómo los reguladores implementen este nuevo proceso de transición y de las expectativas macroeconómicas de los actores locales.
Pero en cualquier caso, que Bolivia abra la puerta a las criptomonedas será otra demostración de condiciones favorables después de El Salvador.