El Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) es una medida clave de la inflación utilizada por la Reserva Federal para evaluar los cambios de precios en la economía. A diferencia del Índice de Precios al Consumidor (CPI), el índice PCE tiene en cuenta los cambios en el comportamiento del consumidor, reflejando las sustituciones que las personas hacen en respuesta a los cambios de precios. Rastrea un conjunto más amplio de bienes y servicios, incluidos los gastos de atención médica pagados por empleadores y programas gubernamentales, que pueden no estar capturados en los datos del CPI.
La Vigilancia de la Inflación PCE generalmente se refiere al monitoreo cercano de este indicador de inflación por parte de los responsables de políticas, economistas e inversores. La Reserva Federal utiliza el PCE como una herramienta principal para medir las tendencias de inflación, ajustando la política monetaria (como las tasas de interés) para alcanzar su tasa de inflación objetivo de alrededor del 2%. Si la inflación del PCE aumenta demasiado rápido, señala la posibilidad de un sobrecalentamiento en la economía, lo que lleva a la Fed a endurecer la política monetaria para prevenir una inflación descontrolada. Por el contrario, si la inflación del PCE es demasiado baja, la Fed puede flexibilizar la política para estimular el crecimiento económico.
El PCE a menudo se considera una reflexión más completa y precisa de las tendencias de inflación, y sus movimientos son seguidos de cerca por los mercados para anticipar cambios en la política económica. Comprender las tendencias de inflación del PCE puede ofrecer valiosos conocimientos sobre el entorno económico más amplio.