Después de ver muchas disputas y rencores en el mundo, siento que Rashomon es aún más fascinante.
El samurái, la anciana y el leñador defienden sus propias versiones; la verdad es como ver flores en la niebla, oscura y difícil de discernir, mostrando la naturaleza humana en su complejidad y misterio.
Bajo Rashomon, el bien y el mal se entrelazan, la humildad y la hipocresía se reflejan mutuamente, como una pintura melancólica que refleja la complejidad del corazón humano y la sociedad. Esto no solo es un retrato del cine, sino también un reflejo de las emociones humanas y un microcosmos de la sociedad.