La moneda nacional del comprador llega a una cuenta offshore, el intermediario convierte los fondos en criptomonedas y los transfiere a una segunda cuenta, desde donde los activos digitales se retiran a una tercera cuenta en Rusia y se cambian por rublos. Este enfoque ya ha ayudado a Irán y Venezuela a mantener su economía bajo la presión de las sanciones de EE. UU., informa Reuters.
Fuentes de la agencia informaron que, en medio de la exportación total de petróleo ruso de $192 mil millones el año pasado, el volumen de operaciones en criptomonedas todavía es pequeño, pero muestra un crecimiento gradual. La conveniencia y la rapidez de los pagos transfronterizos confirman la viabilidad del esquema, lo que sugiere su uso incluso después de la eliminación de las sanciones internacionales. Uno de los comerciantes de petróleo en China ya realiza transacciones en criptomonedas por decenas de millones de dólares mensualmente.