#TrumpTariffs Muchas personas escuchan la palabra "arancel" y asumen que es algo malo, pero realmente no entienden cómo funciona. En términos simples, un arancel es un impuesto añadido a los bienes importados.
Supongamos que China vende un teléfono a los EE. UU. por 7,000 RMB, que equivale a aproximadamente $1,000. Si Trump impone un arancel del 30%, el precio salta a $1,300. Esos $300 adicionales no van a China, van al gobierno de EE. UU.
Ahora, ese precio más alto podría asustar a los compradores, perjudicando las ventas y el precio de las acciones del fabricante. Para mantenerse competitivo, la empresa podría reducir el precio de exportación a $800, por lo que con el arancel, aún se vendería alrededor de $1,040 en EE. UU. Pero esto también reduce sus ganancias, lo que nuevamente afecta el rendimiento y el valor de las acciones.
No importa cómo lo manejen, los exportadores pierden margen. Y dado que muchos países asiáticos dependen en gran medida de los mercados estadounidenses, estos aranceles ejercen una presión seria sobre las ganancias de sus empresas.
En resumen: Los aranceles pueden parecer un movimiento político, pero en la práctica, aumentan los precios, reducen las ganancias y envían ondas de choque a través de la economía global.