#StopLossStrategies
Solía odiar usar órdenes de stop-loss. Sentía que establecer una significaba que no creía en mi propia operación. "¿Qué pasa si alcanza mi stop y luego rebota?" Ese miedo me impidió usarlas - y me costó mucho.
Pero después de ser arrasado en algunos movimientos bruscos del mercado, me di cuenta de la verdad: un stop-loss no es rendirse, es proteger tu capital. Es una forma de decir: "Viviré para operar otro día." Y lo más importante - elimina la emoción de la ecuación.
Ahora siempre establezco mi stop-loss basado en una mezcla de niveles técnicos y tolerancia al riesgo. También evito colocarlo justo en soportes/resistencias obvios - a los creadores de mercado les encanta cazar esos.
Confía en mí: si estás operando sin un stop-loss, ESTÁS JUGANDO. Con un stop-loss, estás GESTIONANDO EL RIESGO como un profesional. Cambió el juego para mí, y nunca volveré a operar sin uno.