#SECGuidance En la pequeña mesa de madera, un diario se abre con letras cuidadosamente escritas, contando sobre los días pasados: las alegrías sencillas, las penas ligeras, y también los sueños aún no cumplidos. La música suena desde la vieja radio, una melodía antigua que trae un poco de nostalgia en cada respiro. El tiempo parece detenerse en ese espacio de fuerte carácter clásico, donde uno puede olvidar temporalmente el ritmo acelerado de afuera. Hay momentos en los que, con solo un rincón de paz y un poco de silencio, podemos volver a encontrar a nosotros mismos entre el cansancio infinito.