Érase una vez, en un callejón no muy lejos del mercado del viernes, había un hombre llamado "Tío Raghab", un hombre simple que trabajaba vendiendo pan y miraba la vida con una inquietante perspectiva filosófica. Un día, se sentó en el café y vio a su amigo "Haj Samir" riendo de una manera sospechosa, así que le preguntó:
- "¿De qué te ríes, Haj?"
- "¡Tío Raghab, gané 3 dólares en media hora en Binance!"
Desde entonces, Tío Raghab dijo: "¡Necesito entrar al mundo de las criptomonedas! El pan cuesta 10 libras, pero el bitcoin cuesta 60 mil dólares... ¡he estado en el camino equivocado todo este tiempo!"
Tío Raghab fue a abrir una cuenta en Binance. La primera vez que vio la pantalla dijo:
"¿Qué significa corto? ¿Y qué significa largo? ¿Estamos en pantalones o qué?"
La primera operación en la que entró fue en una moneda llamada "Shiba". Entró con 10 dólares y se durmió, al despertar vio que el saldo era de 0.01 centavos. Dijo:
"No compré Shiba... compré un perro hambriento y le di mi dinero!"
Pero Tío Raghab no se rindió. Comenzó a aprender análisis técnico y colgó un papel en la pared que decía:
"El soporte no son fondos del gobierno, y la resistencia no es del ocupante… ¡son líneas dibujadas en el gráfico!"
Con el tiempo, desarrolló una estrategia: "Compra cuando el mercado colapse y vende cuando la gente esté feliz", ¿y el resultado? El mismo saldo... ¡pero con otro enfoque!
Y al final, Tío Raghab dijo:
"No estoy perdiendo... soy un inversionista a largo plazo... y el bitcoin regresará... incluso si es después de la jubilación!"
**Nota:** Cualquier similitud entre Tío Raghab y cualquier trader real... no es coincidencia, probablemente todos seamos Tío Raghab pero con diferentes gafas.