$ETH Kámo, las criptomonedas son como el salvaje oeste de internet. Un día estás en la cima, al día siguiente mendigas por unas monedas. Bitcoin, Ethereum, Dogecoin... cada nuevo proyecto promete milagros, pero la realidad es dura: solo sobreviven los más inteligentes y audaces. La gente sigue creyendo que se harán ricos de la noche a la mañana, pero a menudo es solo un juego de grandes peces. ¿La criptomoneda es el futuro? Quizás. Pero al igual que con cada revolución, tarde o temprano llegará alguien que establecerá sus propias reglas. Yo digo: sé inteligente, invierte con sensatez y sobre todo, nunca pongas todo en una sola carta. La vida es una apuesta y las criptomonedas son su versión salvaje.