Por qué la próxima caída de Bitcoin ya está escrita en los gráficos

Los ciclos de precio de Bitcoin no son aleatorios: siguen patrones grabados en los datos. El Indicador de Cima del Ciclo Pi, desarrollado por Philip Swift en 2019, destila estos patrones en una herramienta aguda para anticipar picos de mercado. Al aprovechar dos promedios móviles meticulosamente calibrados, revela cuándo la euforia ha empujado los precios más allá de límites sostenibles.

La Ciencia de la Señal

En su núcleo, el indicador yuxtapone dos métricas críticas: el promedio móvil de 111 días (111DMA), que refleja el impulso a corto plazo, y el promedio móvil de 350 días duplicado (350DMA x2), una lente ampliada sobre tendencias a largo plazo. La relación entre estos períodos—3.153—refleja la constante matemática Pi (3.142), una alineación fortuita que le da nombre a la herramienta. Cuando el 111DMA supera al 350DMA x2, emite una advertencia: el ascenso de Bitcoin puede estar sobrecalentándose.

Un Registro Comprobado de Precisión

La historia valida la previsión del indicador. En 2013, señaló un pico cuatro días antes de un colapso del 65%. La carrera alcista de 2017 alcanzó su punto máximo dentro de las 72 horas siguientes a su señal, precediendo una caída del 84%. Más recientemente, en 2021, Bitcoin alcanzó su punto más alto justo 11 días después de la alerta, seguido de un retroceso del 53%. Estas no son coincidencias: son evidencia de un mercado que respira en ciclos, exhalando exceso con inevitabilidad matemática.

Para aquellos sintonizados a su ritmo, la Cima del Ciclo Pi no es solo un indicador: es un faro en los mares volátiles de Bitcoin. Ignóralo bajo tu propio riesgo.

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