Los #TrumpTaxCuts, oficialmente conocidos como la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos de 2017, marcaron una de las reformas más significativas del código fiscal de EE. UU. en décadas. Los partidarios argumentan que las reducciones de impuestos estimularon el crecimiento económico, redujeron las tasas de desempleo y aumentaron el salario neto para millones de estadounidenses. Al reducir la tasa del impuesto corporativo del 35% al 21%, la legislación tenía como objetivo hacer que las empresas estadounidenses fueran más competitivas en el escenario global, fomentando la inversión y la creación de empleos en casa.
Sin embargo, los críticos sostienen que las reducciones de impuestos beneficiaron desproporcionadamente a individuos y corporaciones adineradas, contribuyendo a un creciente déficit federal. Muchos contribuyentes de clase media vieron beneficios a corto plazo, pero algunos expertos argumentan que esas ganancias fueron modestas en comparación con las enormes deducciones fiscales recibidas por los principales ganadores.
Hoy, el legado de la #TrumpTaxCuts sigue alimentando el debate sobre la política económica, la equidad y la salud fiscal a largo plazo del país. A medida que se acercan las temporadas electorales, ambos partidos revisitan los impactos y el futuro de estos cambios fiscales.