No todas las operaciones terminan en ganancias, y está bien — porque cada operación enseña algo. Recientemente, entré en una posición demasiado rápido sin esperar la confirmación. Tenía confianza, pero ignoré mi propia regla sobre las señales de entrada adecuadas. Como resultado, golpeé mi stop loss más rápido de lo esperado.
Fue una pequeña pérdida, pero un gran recordatorio: nunca te apresures a realizar una operación basada en emociones o miedo a perderte algo. La paciencia y la disciplina son lo que separa a los buenos traders de los afortunados. He actualizado mi diario de trading, y estoy más enfocado que nunca en seguir mi estrategia.