#TradeWarEases #ChainaEconomy

Si has estado siguiendo un poco las noticias financieras globales (¡y si estás en Binance, seguramente lo estás!), habrás notado que hoy hay muchas conversaciones con un notable "acento chino". ¡Y ese acento suena muy contradictorio! Imagina: los mercados parecen estar celebrando un alto el fuego con EE. UU., pero desde el mismo China llegan datos económicos que hacen que te sientas un poco incómodo. Esta dualidad de la economía de China es un punto clave en las nuevas realidades que debemos intentar entender.

¿Cuál es la esencia? Después de toda esta "saga comercial", donde EE. UU. y China intercambiaron aranceles como boxeadores golpes, las partes decidieron tomarse un respiro. Acordaron no imponer nuevos aranceles durante 90 días – ya es un alivio. Pero lo más interesante es reducir drásticamente los aranceles ya existentes. EE. UU. los recortan del 145% al 30%, y China del 125% al 10%. No está mal, ¿verdad? Esta es una señal poderosa de que, tal vez, se puede llegar a un acuerdo.

Los mercados, por supuesto, se alegraron de esta señal. El yuan mostró carácter y se fortaleció de inmediato. Y las acciones chinas subieron como un cohete, mostrando su mejor día en un mes. La gente se lanzó a comprar acciones, especialmente aquellas que habían sido afectadas por los aranceles. Por ejemplo, algunas acciones, como Avic Chengdu, simplemente se dispararon, mostrando un +120% en un día. Esto demuestra cuán ansiosos estaban los mercados por alguna buena noticia desde el frente de la guerra comercial.

Pero aquí es donde se encuentra ese "acento chino" que confunde. Mientras que en un extremo del cable sonaba el optimismo de las negociaciones, en el otro, llegaron datos de Pekín que hicieron que uno quisiera sacar una manta. Resultó que los precios en China continúan cayendo. Los precios al consumidor (CPI) en abril cayeron por tercer mes consecutivo, y los precios al productor (PPI) se desplomaron un 2.7% en un año – ¡la caída más fuerte en seis meses! Traduciendo a un lenguaje simple: la gente dentro de China no se apresura a gastar, los negocios no ven sentido en producir más, y la economía está un poco estancada.

El resultado es una imagen divertida, pero importante para nosotros: externamente, parece "paz, amistad, chicle" y euforia del mercado, pero internamente, la economía está un poco "resfriada" y muestra cierta debilidad. Para aquellos que están en Binance, no son solo noticias de un periódico. Es el "acento chino" que influye en el apetito de riesgo global. La esperanza de un mundo comercial puede impulsar a los mercados hacia arriba (y a las criptomonedas también), pero la debilidad interna de China, la segunda economía del mundo, siempre es motivo de precaución. Es como conducir un coche, donde un faro brilla intensamente hacia adelante (acuerdo comercial), mientras que el otro parpadea y se apaga (deflación y débil demanda).

Así que, amigos, este primer paso hacia un alto el fuego comercial es bueno, y los mercados lo han valorado. Pero para entender hacia dónde se dirige todo, no basta con mirar los titulares. Tendremos que prestar atención también a los números "aburridos" de China. Esta mezcla de esperanza externa y realidad interna es el principal "acento chino" de las realidades actuales. Mantengamos el enfoque en las diferentes señales, ya que en el mundo de los mercados lo principal es ver el cuadro completo, incluso si es un poco contradictorio.