En 2024, las reservas realizadas en criptomonedas en Travala alcanzaron los 80 millones de dólares, frente a 45 millones el año anterior.
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Durante mucho tiempo percibidos como pioneros marginales, los viajeros en criptomonedas están hoy en el centro de una revolución silenciosa en la industria del turismo. Según un informe conjunto de Binance Pay y Travala, estos usuarios de criptomonedas gastan más, viajan durante más tiempo y reservan con más frecuencia que los viajeros tradicionales. Detrás de estas cifras se oculta una tendencia importante: la de un público a la vez móvil y portador de nuevos estándares económicos.
Viajeros que gastan mucho más
Las cifras son elocuentes: en 2024, las reservas realizadas en criptomonedas en Travala alcanzaron los 80 millones de dólares, frente a 45 millones el año anterior. Es un crecimiento de más del 77%. Sobre todo, los usuarios de criptomonedas gastan en promedio 1,211 dólares por reserva, frente a 469 dólares para los usuarios en moneda fiat, es decir, 2.5 veces más. El informe también destaca que los viajeros en criptomonedas tienen un valor de cliente tres veces superior a largo plazo, debido a estancias más largas y tasas de recurrencia más altas.
Según Juan Otero, CEO de Travala, esta dinámica se explica en gran parte por los perfiles de los viajeros en criptomonedas. «Muchos trabajan en la industria de los activos digitales o tienen estilos de vida flexibles y remotos, lo que los hace más propensos a viajar con frecuencia y a quedarse más tiempo en un lugar.», dijo. Estos usuarios buscan destinos compatibles con pagos globales, sin fricción, y ya no se ajustan a los circuitos tradicionales del turismo.
Una revolución cripto impulsada por el uso y las herramientas Web3
Esta nueva realidad no es únicamente el resultado de preferencias individuales, sino de una mutación estructural de los usos. Gracias a Binance Pay, las transacciones en criptomonedas se confirman casi instantáneamente y sin costos de conversión. Jonathan Lim, responsable global de Binance Pay, explica: «Los viajeros pueden evitar las filas para cambiar dinero, escapar de las tarifas de transacción en el extranjero y pagar instantáneamente con los activos que ya poseen.»
Pero también es una transformación impulsada por cifras macro: la posesión de criptomonedas muestra una tasa de crecimiento anual del 99%, según Triple-A. Entre estos poseedores, el 65% desea utilizar sus activos para realizar pagos. Y el sector de los viajes no es más que una vitrina: los pagos en criptomonedas ya se extienden a la comida rápida, al lujo, y a la industria automotriz. De hecho, el turismo ya representaba el 14% de las transacciones en criptomonedas en 2024.
Esta transición hacia una economía de movilidad descentralizada podría tener efectos en cascada: sobre los modelos de fidelización, las herramientas de marketing, pero también sobre la forma en que los Estados o las empresas gestionan los flujos transfronterizos. Si plataformas como Travala continúan adoptando los pagos en criptomonedas, podrían convertirse en las nuevas agencias de viajes del Web3.