El 22 de mayo de 2010, un tipo llamado Laszlo Hanyecz hizo historia... al comprar dos pizzas. Pero esto no fue un pedido de pizza promedio, él pagó 10,000 BTC por ellas.
Sí, diez mil bitcoins. En ese entonces, eran solo alrededor de $41. ¿Hoy? Eso es más de $650 millones. No es un error tipográfico, es un mega yate, una mansión y una isla privada... por dos grandes pizzas.
Pero Laszlo no perdió la cabeza, cambió el juego. Su compra no fue solo un antojo de pepperoni, fue una prueba de que Bitcoin podría usarse en el mundo real. Fue el primer paso de 'esto podría funcionar' a 'mira, ¡está funcionando!'
El Día de la Pizza de Bitcoin nos recuerda que cada gran avance comienza con un riesgo. Laszlo no solo estaba comprando pizza, estaba haciendo una declaración: esta tecnología tiene utilidad en el mundo real. Sin adoptantes tempranos como él, Bitcoin podría haber permanecido como un experimento de nicho.
