La actual preocupación de la SEC gira en torno al uso poco convencional de una estructura empresarial de C-Corporation (C-Corp) por ciertos fondos cotizados en bolsa (ETFs). Tradicionalmente, los ETFs están estructurados como fondos de capital abierto o fideicomisos de inversión, de acuerdo con la Regla 6c-11 de la Ley de Compañías de Inversión de 1940, comúnmente conocida como "la regla de los ETFs". Esta regla se implementó para agilizar la creación y operación de ETFs, asegurando consistencia, transparencia y protección del inversor en toda la industria.
Sin embargo, la adopción de una estructura C-Corp por parte de estos fondos se desvía de la norma e introduce complicaciones regulatorias. Las C-Corps son típicamente utilizadas por empresas operativas tradicionales, no por vehículos de inversión como los ETFs. Esta estructura puede afectar el tratamiento fiscal del fondo, las obligaciones de divulgación y cómo interactúa con los participantes autorizados en el ecosistema de ETFs. Más importante aún, la SEC está preocupada de que tal estructura pueda eludir salvaguardias clave incrustadas en la Regla 6c-11, creando potencialmente condiciones desiguales en el mercado y reduciendo el nivel de protección del inversor.
Mientras que algunos emisores de fondos argumentan que el modelo C-Corp proporciona ciertas ventajas fiscales, especialmente al tratar con commodities o activos alternativos, la SEC está investigando si estos beneficios vienen a expensas de la claridad regulatoria y la confianza del inversor. Como resultado, los fondos que utilizan o proponen esta estructura enfrentan una revisión regulatoria más intensa y una incertidumbre respecto a la aprobación.