Quizás. Quizás no. Quizás sea solo hora de agitar la bolsa de comida seca, verter un poco de leche y llamarlo una cena a la luz de las velas con tu confidente felino. Ella no juzgará tu entrada tardía, solo tu falta de bocadillos como postres.
Quizás. Quizás no. Quizás sea solo hora de agitar la bolsa de comida seca, verter un poco de leche y llamarlo una cena a la luz de las velas con tu confidente felino. Ella no juzgará tu entrada tardía, solo tu falta de bocadillos como postres.