Deshacerse de la mentalidad competitiva es la clave para establecer una ventaja competitiva a largo plazo
La búsqueda excesiva de indicadores a corto plazo es, en esencia, ceder ante sistemas de evaluación externos, alterando así el ritmo de desarrollo propio. Un verdadero inversionista sabe que sacrificar la planificación estratégica por perseguir KPIs artificialmente establecidos es equivalente a matar la gallina de los huevos de oro. La inversión más sabia siempre es invertir en su propia lógica central🧠🐁