Una operación de trading implica la compra y venta de activos financieros como acciones, criptomonedas, divisas o materias primas para obtener beneficios. Los traders analizan las tendencias del mercado, utilizan estrategias y ejecutan operaciones a través de plataformas como Binance o bolsas de valores. El trading exitoso requiere gestión de riesgos, análisis técnico o fundamental, y toma de decisiones rápida. El trading puede ser manual o automatizado utilizando bots. Las operaciones pueden ser a corto plazo (day trading) o a largo plazo (swing o trading de posición). Los factores clave incluyen la liquidez del mercado, la volatilidad y las tarifas de trading. Una operación de trading bien estructurada se centra en maximizar los rendimientos mientras minimiza las pérdidas, a menudo con un plan claro y disciplina para seguir las reglas del mercado.