#MarketRebound
En la alegre ciudad de #Bitcoin ville, cada año se celebraba el Festival de Globos. Pero este no era un evento ordinario—no eran solo globos de fiesta… eran globos de inflación, atados directamente a la economía.
El alcalde, Jerome el Impresor, anunció con orgullo:
“¡Que los cielos se llenen! 🎉 ¡Cuanto más inflamos, más crecemos!”
Así que encendió la Máquina Mágica de Dinero. Con cada clic, las tasas de interés bajaban, y la ciudad imprimía más dinero. La gente aclamaba. Los globos se elevaban.
Los precios de las casas flotaban como castillos llenos de helio.
Las acciones bailaban como cometas en el viento.
Incluso las personas desempleadas estaban lanzando confeti—¡tenían cheques en el correo!
Pronto, todos se convirtieron en vendedores de globos. Incluso Timmy, el niño local de 12 años, lanzó “TimCoin”, una cripto respaldada por globos, prometiendo “recompensas diarias.”
Pero un día, los cielos se volvieron pesados.
Los globos... empezaron a estallar.
¡POP! El mercado inmobiliario estalló.
¡POP! Las acciones cayeron.
¡POP! TimCoin desapareció como un pedo en el viento.
El pánico golpeó a Bitcointville.
La gente gritó, “¿Dónde está Jerome?!”
Él apareció con una sonrisa nerviosa y una Máquina de Dinero pegada con cinta adhesiva.
“Puede que hayamos inflado un poco demasiado... ¡Pero no se preocupen! ¡Lo arreglaremos con más aire!”
Los habitantes de la ciudad gemían. Los puestos de globos estaban vacíos, sus ahorros desinflados. Pero luego, lentamente… algo sucedió.
Unos pocos niños valientes empezaron a re-inflar sus globos. Los inversores asomaron de sus refugios. Las nubes del mercado se despejaron, y nuevos globos comenzaron a elevarse—no tan rápido, no tan fuerte—pero con manos más firmes.
Para la próxima primavera, el Festival había vuelto. Más pequeño, más sabio, pero aún flotando.