#BinanceTurns8 En un pequeño pueblo, un viejo relojero llamado Rafiq construyó un reloj especial que podía retroceder el tiempo un minuto. La gente lo visitaba, ofreciendo fortunas para deshacer sus arrepentimientos. Pero Rafiq nunca lo usó para sí mismo. Una noche de tormenta, su nieta, Asha, se enfermó. Desesperado, Rafiq giró el reloj una y otra vez, cada vez salvándola por un momento más. Al amanecer, el reloj se hizo añicos. Asha sonrió y susurró: "Está bien, abuelo." Ella partió en paz. Rafiq lloró, dándose cuenta de que algunos momentos, sin importar cuán preciosos, deben ser vividos y dejados ir. El pueblo lo recordó como un héroe.