#MyStrategyEvolution No cuentes tus huevos antes de que eclosionen—Una lección dura para los comerciantes

Seré honesto contigo—al principio de mi camino en el comercio, cometí un error clásico. Abría una posición, la veía ir ligeramente a mi favor, y antes de que la operación se desarrollara completamente, ya estaba calculando cuánto beneficio obtendría. Mi confianza se disparaba, y empezaba a planear mi siguiente movimiento como si el dinero ya estuviera en mi bolsillo. Entonces… boom. El mercado dio un giro, y toda esa emoción se convirtió en arrepentimiento.

¿Te suena familiar?

Esto es lo que sucede cuando contamos nuestros huevos antes de que eclosionen. En el comercio, nada está garantizado—una buena configuración no siempre significa una operación ganadora. Al mercado no le importan nuestras expectativas; hace lo que quiere. Por eso la disciplina y la paciencia importan más que el pensamiento ilusorio.

Una lección de velas: El martillo

Tomemos la vela de martillo, por ejemplo. Es una señal poderosa que a menudo muestra a los compradores entrando después de una tendencia a la baja. Ves una formándose y piensas: “¡Eso es! ¡La reversión está sucediendo! Es hora de ir con todo.” Pero aquí está el problema—un martillo por sí solo no es suficiente.

Espera la confirmación: El mercado necesita demostrarse. Una vela de seguimiento alcista después del martillo es lo que le da peso. Saltar demasiado pronto es como asumir que un huevo eclosionará solo porque se ve bien por fuera.

Gestiona el riesgo: Incluso si la configuración se ve perfecta, siempre usa un stop-loss. He visto grandes martillos fallar y atrapar a comerciantes que estaban demasiado seguros.