#TrumpBitcoinEmpire La mejor defensa contra el FOMO es un marco disciplinado. Empiezo con un plan de asignación claro: decidiendo de antemano qué porcentaje de mi cartera estoy dispuesto a dedicar a posiciones de criptomonedas de alta convicción. A partir de ahí, utilizo puntos de entrada escalonados y establezco órdenes de stop-loss estrictas para limitar las pérdidas si el mercado gira.

Las revisiones regulares de la cartera me mantienen honesto: reevaluo los niveles de convicción en función de los fundamentos y factores macro en evolución, en lugar de perseguir titulares. Las reglas de tamaño de posición aseguran que ninguna operación individual pueda poner en peligro el capital general. Finalmente, mantener un colchón de efectivo me permite capitalizar oportunidades genuinas de comprar en la caída, en lugar de reaccionar emocionalmente a cada gran anuncio de inversores.

Al combinar asignaciones predefinidas, límites de riesgo y reevaluaciones periódicas, puedo participar en movimientos importantes del mercado sin permitir que el miedo a perderme algo socave la estabilidad a largo plazo.