
1. Entiende qué hace que una inversión sea halal
Una inversión halal evita:
Riba (interés) – Sin bonos, cuentas de ahorro convencionales o préstamos con interés.
Gharar (incertidumbre/especulación excesiva) – Evita la negociación de alto riesgo similar a los juegos de azar (por ejemplo, trading diario, CFDs, opciones).
Industrias Haram – No alcohol, cerdo, juegos de azar, pornografía o armas.
2. Explora opciones de inversión conformes a la Sharia
Acciones y ETFs halal – Empresas con baja deuda (menos del 30%) y modelos de negocio halal. Plataformas como Islamicly y Zoya ayudan a filtrar acciones.
Sukuk (bonos islámicos) – Inversiones respaldadas por activos sin interés.
Bienes raíces y REITs – Los ingresos por alquiler son halal si están estructurados correctamente (evita hipotecas basadas en intereses).
Oro y materias primas – Activos físicos como el oro y la plata son tradicionalmente seguros y conformes a la Sharia.
Criptomonedas (con precaución) – Algunos eruditos permiten Bitcoin y ciertas criptomonedas si se utilizan como mercancía (no para especulación). Siempre investiga antes de invertir.
3. Usa plataformas de inversión halal
Wahed Invest – Inversión halal automatizada.
Yielders – Crowdfunding de propiedades conforme a la Sharia.
Binance (con filtrado) – Algunos proyectos de criptomonedas son halal si sirven a propósitos éticos (por ejemplo, blockchain para cadenas de suministro halal).
4. Evita trampas comunes
"Halal-washing" – Algunos fondos afirman ser conformes a la Sharia pero aún invierten en sectores cuestionables. Siempre verifica.
Deuda excesiva en acciones – Incluso si una empresa está en una industria halal, una alta deuda puede hacer que no cumpla.
Negociación de alto riesgo – El Islam fomenta el comercio justo y transparente, no la especulación similar a los juegos de azar.
Pensamiento final: Toma acción ahora
No tenemos que perder la oportunidad de generar riqueza solo porque el sistema convencional está en contra de nuestros valores. Al educarnos y utilizar alternativas halal, podemos hacer crecer nuestro dinero de la manera correcta, sin comprometer nuestra fe.
Cuanto antes empieces, mejor. Tu yo futuro te lo agradecerá.