La llegada del crucero israelí Crown Iris a varias islas griegas ha provocado una ola de protestas dispersas organizadas por activistas y ciudadanos griegos que expresan su oposición a la ofensiva israelí en Gaza. El barco, propiedad de la empresa israelí Mano Maritime, transportaba a cientos de turistas en un crucero por el Mediterráneo que incluía múltiples puertos griegos.
Los eventos comenzaron el 22 de julio, cuando el barco intentó atracar en la isla de Syros. Alrededor de 150 manifestantes se reunieron en el puerto, agitando banderas palestinas y cantando consignas anti-Israel, obligando al barco a partir sin permitir que los pasajeros desembarcaran. El 28 de julio, el Crown Iris llegó a la isla de Rodas bajo estricta seguridad. La policía antidisturbios fue desplegada para contener protestas similares. A pesar de la tensión, los turistas finalmente fueron autorizados a desembarcar después de que la policía asegurara la zona.
En Creta, el 29 de julio, decenas de manifestantes se reunieron en el puerto de Agios Nikolaos, sosteniendo pancartas que decían "Liberen Palestina" y "Detengan el Apartheid Israelí". La policía intervino usando gas pimienta para dispersar a la multitud, y cuatro manifestantes fueron arrestados tras breves enfrentamientos.
Estas acciones son parte de una ola más amplia de solidaridad que ha barrido Grecia en los últimos meses, en medio del creciente número de muertos civiles en Gaza y las continuas operaciones militares israelíes. Los manifestantes denunciaron lo que describieron como “normalización del turismo” con Israel, argumentando que albergar embarcaciones israelíes en puertos griegos ignora el sufrimiento de los palestinos. El gobierno griego reafirmó su compromiso con la libertad de navegación y los derechos de los turistas, al tiempo que subrayó la importancia de mantener el derecho a la protesta pacífica dentro de los límites legales.
Hasta ahora, no ha habido una respuesta oficial de Israel respecto a las protestas, y el gobierno griego no ha anunciado ningún cambio en su política hacia los barcos israelíes. Sin embargo, los observadores advierten que la continuación de tales incidentes podría llevar a futuras tensiones diplomáticas y podría afectar las relaciones bilaterales y el turismo regional.
Fuentes: AP News, The Guardian, DW, JNS, The Washington Post