#BullishIPO El expresidente de EE. UU. Donald Trump implementó aranceles como parte central de su política comercial, apuntando particularmente a China. Su administración impuso miles de millones de dólares en aranceles sobre bienes importados, con el objetivo de proteger las industrias estadounidenses y reducir el déficit comercial. Trump argumentó que estos aranceles traerían de vuelta empleos manufactureros y presionarían a los países extranjeros para negociar acuerdos comerciales más justos. Sin embargo, los críticos afirmaron que los aranceles llevaron a precios más altos para los consumidores estadounidenses y interrumpieron las cadenas de suministro globales. La guerra comercial entre EE. UU. y China, alimentada por estos aranceles, impactó significativamente los mercados globales. A pesar de la controversia, Trump mantenía que los aranceles eran una herramienta poderosa para afirmar el apalancamiento económico.