Un equipo de la Universidad de Princeton ha descubierto que el cerebro humano emite ondas electromagnéticas de frecuencia extremadamente baja capaces de sincronizarse con otros a distancias de hasta 10,000 kilómetros. Este fenómeno sugiere una forma de conectividad subconsciente entre individuos, formando lo que los investigadores describen como una "red neuronal global". Tales ondas operan muy por debajo del rango de las señales cerebrales típicas, lo que las hace casi imposibles de detectar sin equipos especializados.
Si bien las implicaciones prácticas aún están bajo estudio, los hallazgos plantean preguntas fascinantes sobre la empatía, el comportamiento colectivo y la posibilidad de experiencias humanas compartidas más allá de la comunicación tradicional. Si se demuestra que influyen en el estado de ánimo o en los patrones de pensamiento a escala global, esta red cerebral interconectada podría redefinir cómo entendemos la conciencia humana y la conexión social.