Antes, al manejar fondos entre regiones, siempre tenía que estar atento, temeroso de que algo saliera mal.
No se trataba de un proceso complicado, sino de la información dispersa, lo que inevitablemente causaba un poco de tensión.
Después de empezar a usar BiyaPay, el mayor cambio fue que me sentí más relajado. El camino de operación es claro, puedo ver el tipo de cambio y la situación de la transferencia por mí mismo, sin tener que adivinar. Cuando necesito cambiar moneda o hacer una transferencia, los pasos son simples y también es difícil cometer errores.
Con el tiempo me di cuenta de que lo que realmente brinda tranquilidad no es la cantidad de funciones, sino que cada paso es claro. Para mí, lo que BiyaPay trae es esa sensación de seguridad. #biyapay