“Ahorrar dinero hoy no es muy diferente de las personas antiguas recolectando conchas. La verdadera unidad de riqueza futura no son yuanes o dólares, sino vatios.”
Lo que quiso decir fue contundente. En períodos de turbulencia económica, la moneda es frágil. Se infla, se devalúa, se diluye. La energía no lo es. La energía lo mueve todo. La producción, la computación, el transporte, la supervivencia: todo colapsa sin energía.
Así que mientras la mayoría de las personas todavía están contando billetes, Musk está contando kilovatios.
Señaló a Tesla como un plano vivo:
generación solar en la parte superior → almacenamiento de baterías en la parte media → vehículos eléctricos en la parte inferior.
Un sistema de energía de ciclo cerrado. Captura energía, almacena, despliega. No es especulación: infraestructura.
Y el mundo se está moviendo silenciosamente en la misma dirección.
EE. UU. está subsidiando electricidad limpia.
Europa está imponiendo mercados de carbono.
China está escalando redes eléctricas inteligentes a una velocidad récord.
La electricidad ya no es algo que solo consumes. Es algo que almacenas, intercambias y monetizas.
En lugares como Guangdong y Shandong, los proyectos de almacenamiento de energía a escala de red ya están ofreciendo retornos anuales del 8 al 12% — superando productos financieros tradicionales. Compra energía cuando la demanda es baja. Libérala cuando la demanda aumenta. Arbitraje de energía, pero en el mundo real, físico, inevitable.
Esta es la razón por la que el ecosistema de Musk parece menos una colección de empresas y más una única máquina:
Tesla impulsa los EV, las baterías y los robots
SpaceX reduce los costos de lanzamiento y construye infraestructura orbital
Starship + satélites + IA convergen
xAI optimiza la inteligencia sobre energía y datos
Las interfaces neuronales exploran la integración humano-máquina
The Boring Company construye arterias físicas bajo tierra
Para principios de 2026, se espera que estas piezas se fusionen aún más: cohetes, satélites, IA, energía, robótica. Un solo conjunto.
Mientras tanto, China lidera el mundo en instalaciones solares, con enormes arrays en el desierto de Gobi alimentando la red. La capacidad fotovoltaica sigue duplicándose. La abundancia de energía se está convirtiendo en una ventaja geopolítica.
Musk no está diciendo que el dinero desaparece. Está diciendo que el valor migra.
La riqueza en papel es simbólica.
La energía es fundamental.
Quienes controlan la energía controlan la producción.
Aquellos que dominan la tecnología dan forma a la energía.
Y aquellos que entienden ambos no entran en pánico durante la incertidumbre: construyen a través de ella.
Esto no es solo una tesis empresarial.
Es un mapa de supervivencia para la próxima era.
