Cuba está experimentando su crisis económica y energética más severa desde la disolución de la Unión Soviética, en gran parte debido a un bloqueo de EE. UU., según Ming Pao. La escasez de combustible ha llevado a frecuentes cortes de energía en todo el país, afectando gravemente el funcionamiento del transporte público, hospitales, escuelas y fábricas. El jueves, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel realizó una rara conferencia de prensa, expresando su disposición a negociar con los Estados Unidos "sin presión ni condiciones previas, en igualdad de condiciones, respetando la soberanía de Cuba." Enfatizó que "rendirse no es una opción." Además, Díaz-Canel etiquetó a los Estados Unidos como la mayor amenaza para la seguridad global y afirmó que Cuba se está preparando para una situación que podría escalar a un "estado de guerra."
