Las acciones de Microsoft han sido degradadas por segunda vez en menos de una semana, reflejando una creciente aprensión en Wall Street sobre el impacto de la inteligencia artificial en las acciones de software. Bloomberg publicó en X, destacando la creciente cautela entre los inversores respecto a los posibles desafíos que la IA podría plantear a la industria del software. Esta degradación subraya la incertidumbre más amplia en el mercado mientras las empresas navegan por el paisaje en evolución de la tecnología de IA.