The Long View, inversor institucional, publicó en X que Estados Unidos está listo para transferir dos importantes puestos de mando de la OTAN ubicados en Nápoles y Norfolk a líderes europeos. Este movimiento estratégico tiene como objetivo mejorar la eficiencia operativa y el liderazgo dentro de la alianza, reflejando un cambio en las responsabilidades de mando. La decisión subraya la colaboración continua y la confianza entre los EE. UU. y sus aliados europeos en el mantenimiento de la seguridad y la estabilidad en toda la región. La transferencia es parte de esfuerzos más amplios para fortalecer las capacidades de la OTAN y su capacidad de respuesta a los desafíos globales emergentes.
