Los comerciantes de Wall Street están buscando una compensación aumentada por el comercio de bonos corporativos emitidos por fondos de crédito privado. Bloomberg publicó en X que esta demanda surge a medida que los inversores se vuelven cautelosos sobre la exposición de los fondos a empresas de software que podrían verse afectadas por interrupciones de IA. El cambio en el sentimiento refleja preocupaciones sobre la estabilidad y el rendimiento futuro de estos bonos, lo que lleva a los comerciantes a ajustar sus términos de negociación en consecuencia. Este desarrollo destaca la aprehensión más amplia del mercado con respecto al impacto de la inteligencia artificial en varios sectores, particularmente aquellos que dependen en gran medida del software.