El peso filipino ha alcanzado su nivel más alto en casi cuatro meses, impulsado por la entrada de capitales y la creciente anticipación de que el banco central está cerca de concluir su ciclo de flexibilización. Bloomberg publicó en X, destacando el rendimiento reciente de la moneda como un reflejo de la confianza de los inversores en las perspectivas económicas del país. Los analistas sugieren que la apreciación del peso está respaldada por un sentimiento positivo en el mercado de valores y la creencia de que el banco central podría pronto detener sus medidas de relajación monetaria. Este desarrollo ocurre en un momento en que Filipinas continúa navegando su recuperación económica, con los participantes del mercado monitoreando de cerca las decisiones de política del banco central.
